Ejercicio y relaciones sexuales
ejercicio durante el embarazo

Ejercicio y relaciones sexuales 

InicioKarina UTF4 de agosto de 20263 min de lectura

En esta etapa cuida tu estado físico y tus actividades recreativas como lo hacías antes del embarazo. Si no estás acostumbrada a hacer ejercicio, puedes empezar con lo más sencillo: caminar. 

Otros ejercicios recomendados son: natación, aeróbicos de bajo impacto, ejercicios de elasticidad y yoga. Si ya practicas un deporte, consulta con tu médico para que te dé luz verde y puedas continuar. Evita actividades bruscas tales como el motociclismo, montar a caballo, esquiar, o maratones. 

Encontrar y seguir una rutina de ejercicios puede ayudarte a superar muchos de los problemas comunes del embarazo: dolores de espalda, pérdida del control de la orina, rigidez en los músculos, pérdida de energía y molestias duran te las relaciones sexuales. 

Con respecto a esto último, por lo general no hay impedimento alguno para que disfrutes de intimidad con tu pareja. Hay algunos casos especiales donde el ginecólogo les pedirá abstención: historial de abortos y embarazo por fertilización in vitro; también en caso de sangrado vaginal (escaso o abundante), amenaza de aborto, amenaza de parto pre maturo, placenta baja, ruptura de la bolsa amniótica, entre otros. 

Tu apetito sexual cambiará según la evolución de la gestación por los cambios hormonales que suceden y el miedo a que pueda ocasionar un aborto o parto prematuro, por lo que es bueno que platiques con tu pareja para tranquilizarle, pues las relaciones íntimas no dañan al bebé. 

Durante la primera mitad del embarazo se puede tener sexo en cualquier posición y en la segunda mitad del embarazo recomendamos posiciones que no tengan mucha penetración como la posición de “cuchara”.

A partir de la semana 37 de gestación tener relaciones es benéfico ya que el semen tiene prostaglandinas que pueden favorecer el inicio del trabajo de parto. A continuación lo que debes esperar en cada momento:

Primer trimestre 

Si sufrías ansiedad por no poder concebir, puede ser que disfrutes más el sexo que antes, aunque existen mujeres a quienes los malestares típicos de los primeros tres meses las afectan gravemente e impiden que se sientan cómodas en la intimidad. 

Toma en cuenta que durante estos meses tus senos estarán muy adoloridos, así que háblalo con tu pareja. 

Segundo trimestre 

La irrigación de sangre hacia los órganos de la pelvis aumenta, por lo que tendrás más sensibilidad y llegarás rápidamente al orgasmo. No te preocupes por el bebé, pues se encuentra completamente aislado por un tapón mucoso que cierra la entrada del útero. No te asustes si sientes una leve contracción durante el clímax, es normal y no le hará daño a tu pequeño. 

Tercer trimestre 

Tu panza ya tiene un tamaño considerable, estás hinchada y los movimientos del bebé se sienten con más fuerza. Es buen momento para encontrar nuevas posiciones, favoreciendo aquellas en las que tu vientre no roce con tu pareja. 

Cuarentena y lactancia

Durante los 42 días posteriores al alumbramiento no es recomendable tener relaciones, pues las heridas de parto y/o cesárea estarán en proceso de sanación. Durante la lactancia, tus niveles de estrógeno disminuirán y causarán sequedad vaginal, por lo que será necesario utilizar lubricante las primeras veces. 

DR. EFRÉN O. MÉNDEZ TREVILLA 

Ginecología y Obstetricia, Biología de la Reproducción 

Hospital Angeles Pedregal

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