Que tu hijo llore cuando está con extraños o que no conoce muy bien no significa que está demasiado consentido, es parte fundamental de su crecimiento.
Todos los niños experimentan temores; a partir de los 9 meses, o incluso antes, los niños
comprenden que mamá y papá son los principales cuidadores, así que las demás personas se convierten en temibles extraños y puede que no sean bien recibidos.


Mientras esto sucede, explícales a tus parientes y amigos que tu hijo está pasando por una etapa difícil, que no deben tomarlo como una ofensa personal y que tienen que ganarse su confianza.


⚠️ Si tu hijo no se quiere quedar con un familiar, con una niñera o incluso en la guardería y no deja de llorar cada que te vas, quizá la persona a cargo no cumple con los requisitos y el cuidado que tu hijo necesita. Investiga a qué se debe, posiblemente sea algo más que simple ansiedad.
Artículo publicado originalmente en: ¡Ya soy papá!, Editorial Leto (2012).
