¿QUÉ ES?
No es otra cosa que el diagnóstico de la diabetes durante el embarazo. Generalmente, los niveles de azúcar vuelven a la normalidad tras el parto, sin embargo, hay que ir al médico para que la trate para que tanto mamá como el bebé estén sanos.
El tratamiento incluye el monitoreo del bebé (tamaño, latidos cardiacos y salud en general) y de mamá (niveles de azúcar y peso). En algunos casos es necesario que le administren insulina. La dieta es clave, así que tan pronto como haya sido detectada hay que modificarla para que los alimentos sean:
- Sanos (frutas y verduras).
- Reducidos en azúcar.
- Bajos en grasas.
Además, es importante que minimice el consumo de carbohidratos, que no coma de más o de menos y que tome vitaminas.
SÍNTOMAS
- Aumento de sed.
- Pérdida de peso.
- Visión borrosa.
- Mareo y náuseas.
COMPLICACIONES
- Mantener la enfermedad tras el nacimiento.
- Problemas durante el parto.
- Bajo peso al nacer.
- Enfermedades en el bebé.
Las consecuencias de la diabetes gestacional no tratada, pueden ser causa de varios estados anormales del feto como la macrosomía —que implica que el feto tiene una talla y peso por arriba del promedio, lo cual puede afectar el parto—. También puede ir acompañado de polihidramnios (aumento exagerado del líquido amniótico) condicionando, dolor en el lumbosacro por el peso y dificultad respiratoria al comprimir el tórax.
Cabe mencionar que ésta aumenta la morbi-mortalidad, las malformaciones fetales y el riesgo de que los fetos desarrollen diabetes mellitus.
Texto publicado en el libro Voy a ser papá de Editorial Leto 2012
