Dermatitis Atópica

¿QUÉ ES?

Es una enfermedad inflamatoria crónica de carácter hereditario de la piel, que se presenta en forma de brotes, relacionada con enfermedades alérgicas como asma, rinitis y conjuntivitis. Generalmente aparece en los primeros meses de vida y suele presentarse en el cuero cabelludo, las mejillas, los antebrazos, el frente de las piernas y el tronco. La comezón o prurito es el síntoma predominante. Los niños con dermatitis atópica no producen una buena capa córnea (deficiencia en grasas y proteínas de la piel) y por lo tanto su piel debe ser reparada con emolientes adecuados y evitando nuevas irritaciones.

 

CAUSAS

Es hereditario y no es una enfermedad contagiosa, sino de un tipo de piel especialmente reactiva a diferentes agentes o situaciones. Casi todos los niños afectados tienen algún familiar cercano con dermatitis o alergia. Uno de cada 20 niños presenta dermatitis atópica. Estos brotes suelen mejorar e incluso desaparecer con la edad, pero en algunos casos pueden persistir en la edad adulta.

 

PREVENCIÓN

Al bañarlo utilizar sustitutos de jabón que limpian con suavidad y previenen riesgos de alergias, y evita las esponjas y manoplas. Las cremas con emolientes mantienen la piel hidratada, lo que ayuda a controlar la inflamación, reducir la sequedad, disminuir la comezón e irritación y previene su progreso. Es necesario evitar la exposición excesiva al polvo doméstico —que contiene ácaros—, ya que se puede agravar el eccema. Se recomienda usar ropa de algodón. Incluso es importante cuidar su alimentación y desde recién nacido fomentar la lactancia materna.

 

¿QUÉ HACER SI SE PRESENTA?

Evita que tu pequeño se rasque. Córtale las uñas y mantén sus manos limpias, ya que si la zona se llega a infectar con bacterias, pueden aparecer úlceras. No recurras a remedios caseros, si no se controla, puede ir en aumento y complicarse. Acude al médico lo antes posible para una evaluación y diagnóstico diferencial a través de pruebas cutáneas e in vitro para confirmar las alergias. Se tratarán a través de inmunoterapia a alérgenos específicos, dieta de eliminación, control ambiental, probióticos, limpieza y lubricación de la piel de tu bebé.

 

SÍNTOMAS

  • Alta sensibilidad.
  • Coloración rojiza en la zona afectada.
  • Piel inflamada y ligeramente húmeda.
  • Comezón.

 

ESPECIALISTA

Dra. Rosa Elena Huerta Hernández
Alergóloga e Inmunóloga Pediatra | rosaelenahuerta@prodigy.net.mx | www.clinicadealergia.com

 

Comparte este Artículo

Publicaciones recientes

La mejor guía médica para padres