¿QUÉ ES?
Son alteraciones a lo largo de la espada del feto (entre la médula espinal y el encéfalo). Aunque las causas suelen ser desconocidas, las enfermedades genéricas, las infecciones intrauterinas y la exposición a los rayos X durante el embarazo pueden aumentar las probabilidades de que se desarrollen.
Existen diferentes tipos, los dos principales son:
Anencefalia: la fracción superior del tubo neural no logra cerrarse y el cerebro no se desarrolla adecuadamente. Por lo general, el feto muere antes o después del parto.
Espina bífida: en el primer mes de embarazo la columna vertebral del feto no se cierra por completo, esto afecta el funcionamiento de las piernas y puede promover dificultades intestinales, acumulación de líquido en el cerebro o problemas de aprendizaje.
Consumir ácido fólico antes y durante el embarazo puede prevenir su aparición. Desafortunadamente, no existe ninguna cura para los defectos del tubo neural, el tratamiento depende del tipo de complicación y de la gravedad del mismo. En muchos casos, el médico sólo puede detectarlos hasta el nacimiento.
Texto publicado en el libro Voy a ser papá de Editorial Leto 2012
