Datos y consejos sobre lactancia

La lactancia materna es la forma de alimentar al bebé a través de la producción de leche en los senos. La leche materna contiene los nutrientes necesarios: grasas, carbohidratos, proteínas, vitaminas, minerales y factores antiinfecciosos y bioactivos. Además, es muy importante en el lazo entre madre e hijo.

Después del parto la mamá producirá calostro, un líquido seroso amarillo que nutrirá al bebé en sus primeros días. Sus propiedades también le ayudan a expulsar el meconio, que es su primera popó formada por lo consumido durante la gestación.

Para amamantar, acerca al bebé al pezón para que huela y abra la boca. Introduce el pecho hasta la areola para que comience a mamar. Prueba posiciones hasta encontrar la más cómoda y recuerda cuidar tu espalda y apoyarte de una almohada de lactancia.

Desde el nacimiento y hasta los seis meses, el bebé sólo debe consumir leche materna, que es suficiente para nutrirlo e hidratarlo. Cuando el pediatra lo indique, empezará a comer sólidos, pero podrán continuar con la lactancia hasta al menos los dos años.

Desde el nacimiento y hasta los seis meses, el bebé sólo debe consumir leche materna, que es suficiente para nutrirlo e hidratarlo.

 

En ocasiones parecerá que tu leche no es suficiente o que tu bebé se queda con hambre. Seguro se trata de un brote de crecimiento: el pequeño está creciendo y requiere más alimento. Suele ocurrir a los 20 días, 6 semanas, 3 meses y 12 meses. La demanda regula la producción, así que no tardarás en acoplarte a la nueva dosis. Es algo pasajero, ¡no te desanimes!

La ropa de lactancia facilita amamantar en casa y fuera. Existen sostenes, blusas y vestidos con aberturas para sacar el pecho sin exponer demasiada piel. También puedes usar camisas o pijamas de botones, para tener fácil acceso cuando llegue la hora de comer.

Las fisuras mamarias son muy comunes durante la lactancia. Para evitarlas, el bebé debe succionar la areola y no el pezón; después de amamantar cubre el área con leche y déjala secar. Evita los jabones agresivos y los lavados excesivos. Si tienes fisuras, aplica pomada Bepanthen® con Dexpanthenol, que acelera el proceso de regeneración de la piel. Limpia antes de la siguiente toma.

Si por alguna razón no le darás pecho a tu bebé, no te sientas culpable: no eres la primera ni la última. Existen otras formas de darle la nutrición necesaria y de reforzar el lazo materno. Tu médico te apoyará en esta situación.

Amamantar es un aprendizaje para ti y para tu bebé. Mantén la calma y pide ayuda cuando la necesites. Como todo en la maternidad, la lactancia es un reto, pero disfrutarás de pasar tiempo con tu bebé.

 

 

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