- Publicidad -

Cáncer infantil

Escuchar la palabra “cáncer” por sí sola ya es un impacto para el alma y para el cuerpo de cualquier persona, pero si la escuchamos dirigida hacia uno de nuestros hijos es devastador. Pero algo que debe quedar claro desde el inicio de este texto es que el cáncer se cura. Se cura en adultos y ancianos, se cura en adolescentes y también se cura en nuestros niños y niñas. 

Debemos entender que aunque existe una sola palabra para definir el cáncer, en realidad cada tipo de tumor en cada órgano diferente de nuestro cuerpo se comporta también de maneras distintas.

Es cierto que esta enfermedad comparte características similares, por ejemplo, esa capacidad imperiosa de crecer de forma descontrolada o la posibilidad de desprender pequeñas porciones del mismo tumor y desarrollarse en otros sitios (metástasis). Pero también debo decir que el comportamiento de cada cáncer es diferente según el órgano o sitio; con esto me refiero a que la leucemia y los tumores malignos del cerebro ciertamente son cáncer pero sus comportamientos, sus abordajes y sus tratamientos no son iguales. En este ejemplo ambos tipos de tumores malignos reciben quimioterapia, pero las mezclas de estos medicamentos son diferentes; asimismo uno es operable y el otro no. En resumen, los tumores malignos son similares en algunas cosas pero diferentes en manejo y en pronóstico. 

Hay una diferencia importante entre el cáncer que aparece en los adultos y el que aparece en los niños. Debemos iniciar aclarando que es más frecuente el cáncer en los adultos: de 100 personas que padecen cáncer, 94 ó 95 serán adultos y 4 ó 5 serán niños o niñas. Otra diferencia muy importante es el tipo de tumores que se presentan en nuestros pequeños.

El cáncer más frecuente en edad pediátrica es la leucemia aguda o cáncer de la sangre (aunque en realidad nace en la médula ósea y se manifiesta en la sangre), para seguir con los tumores malignos del cerebro y después el cáncer de los ganglios linfáticos, que se llama linfoma. Claro que existen tumores malignos en otras partes del cuerpo como en los huesos (osteosarcoma), en los músculos (rabdomiosarcoma), o tumores que dependen de órganos como el hígado, el riñón o incluso el ojo (retinoblastoma). 

Cáncer infantil

ESTEMOS ATENTOS 

Muchos papás y mamás me han preguntado qué deben observar en sus hijos para estar pendientes si se presentara un tumor maligno. En realidad, los signos y síntomas que puede presentar un cáncer en niños son muy variados y no existe un examen de laboratorio o estudio de radiolología que detecte al 100% todos los tipos de tumores.

En general, los síntomas de los tipos de cáncer más frecuentes en pequeños son: si hablamos de leucemia, ésta se puede presentar con palidez o sangrados anormales; si hablamos de tumores del cerebro, uno de sus datos clínicos iniciales es un dolor de cabeza intenso que va aumentando, además se presentan alteraciones de las funciones del cerebro a la par del dolor de cabeza; y los linfomas se presentan como crecimientos en los ganglios haciéndolos muy duros y de gran tamaño.

Comúnmente existen ciertos datos en nuestros niños que podrían ser la manifestación de un tumor maligno:

Desde una masa o bulto en alguna parte del cuerpo hasta una pérdida de peso sin causa aparente. Pero la mejor forma de encontrar un tumor maligno a tiempo es acudir con tu médico de cabecera o pediatra para que le otorgue un seguimiento a nuestro pequeño en la consulta que denominamos “control del niño o niña sana”. En esta consulta no solamente se toma el peso y la talla, sino que se revisa detenidamente para detectar si existen bolitas en el cuello o las axilas, o si hay crecimientos de algun órgano interno como el abdomen.

En los bebés se puede medir la circunferencia de su cabeza para ver si está creciendo de forma adecuada; la exploración del ojo, la toma de la presión arterial, independientemente de la edad, son datos que aportan pistas para que tu médico sospeche o no si existe algún cáncer en nuestros niños.

Pero este control del niño sano no es lo único, a ustedes les corresponde una parte muy importante al estar pendiente de sus hijos, de su comportamiento, sus actividades, mostrarles lo que una dieta adecuada es, enseñarles a cuidarse y a protegerse de conductas o hábitos que van en contra de la salud como el alcoholismo y el fumar; y aunque esto pareciera una labor menor, es una gran herramienta contra las enfermedades incluyendo al cáncer. Amar la vida es cuidarla.

El cáncer más frecuente en edad pediátrica es la leucemia aguda o cáncer de la sangre (aunque en realidad nace en la médula ósea y se manifiesta en la sangre), para seguir con los tumores malignos del cerebro y después el cáncer de los ganglios linfáticos, que se llama linfoma.

Cáncer infantil
Autor Especialista
DR. JOSÉ MARCOS FÉLIX CASTRO
ONCÓLOGO PEDIATRA, MAESTRO EN EDUCACIÓN 
· Universidad de Guadalajara 
· Universidad de Guanajuato 
· Universidad Nacional Autónoma de México 
· Universidad Anáhuac 
ADSCRITO AL CENTRO MÉDICO LA RAZA IMSS / HOSPITAL PEDIÁTRICO MOCTEZUMA CDMX 
jmarcosfelixc@hotmail.com 

Si quieres pertenecer a nuestra comunidad con tips, frases, memes y experiencias en la vida de padres síguenos en Facebook Instagram.👶🏻✨

- Publicidad -

Artículos Populares

Alergias

Soplos cardiacos

Ansiedad y depresión infantil

Llanto

Várices

- Publicidad -
Publicidad