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El tranquilizante que todos tenemos en casa: el chupón

En algunas ocasiones, cuando tu hijo llora desconsoladamente, la única manera de calmarlo es con el uso el chupón. Antes de que decidas usarlo o restringírselo, toma en cuenta las implicaciones que éste trae consigo.

 

La magia del chupón

No es cuestión de coincidencia que tu hijo sienta un gran gusto por succionar el chupón. En los primeros meses de vida, tu bebé aún se encuentra en la etapa oral de su desarrollo, por
lo que no sólo conoce el mundo a través de la boca, sino que también siente un gran placer físico al momento de succionar.

⚠️ Algo que nunca debes hacer es remojar el chupón en algún líquido endulzado, pues se trata de una verdadera amenaza para la salud dental de tu hijo.

Ya que se lo vas a dar…

Si vas a permitirle a tu hijo el uso del chupón, toma en cuenta las siguientes recomendaciones al momento de escoger uno:

  • La forma debe ser plana para que no cubra demasiado espacio en la boca de tu chiquito.
    Procura que los materiales, tanto del chupón como de la agarradera, sean blandos para no irritar las mucosas internas, labios o mejillas del bebé.
  • La agarradera debe estar bien adherida para que tu bebé no la arranque y se trague el chupón mientras succiona con fuerza.
  • Busca que la agarradera tenga forma de anillo, así tu pequeño manipulará con más libertad su chupón.
  • Escoge el silicón por encima del caucho, pues es más limpio.

La composición del chupón

¡Eso no pasa!

El uso del chupón sí tiene algunas cuestiones negativas, pero la mayoría de las veces se exagera sobre los daños que puede ocasionar, sobre todo cuando se trata de malformaciones en la dentadura. 

No hay daños en los dientes, mucho menos cuando todavía no existen 🚨

Si tu hijo sigue utilizando el chupón cuando ya están presentes las piezas, los incisivos pueden desplazarse ligeramente hacia delante, sin embargo, esto se corregirá con el tiempo a partir del momento en que deje de usarlo. Además, no hay que olvidar que la primera dentadura de tu niño se caerá en unos años, y aunque es muy importante cuidarla, el chupón no tiene efectos sobre la dentadura permanente.

Los daños o deformaciones en el paladar también son poco probables. Se dice que el uso del chupón beneficia el brote de infecciones en la boca, como la candidiasis oral.

Esta enfermedad es provocada por un hongo que se encuentra en el ambiente, e inicialmente se manifiesta con la aparición de manchas blancas en la mucosa de la boca, que luego se extienden por la garganta. Se presenta en personas que no tienen un sistema
inmune muy fuerte, como adultos enfermos o bebés.

Por ello es tan probable que un pequeño que no usa chupón adquiera candidiasis, como uno que sí lo utiliza.

¿Por qué sí y por qué no?

⚠️ No uses un collar para colgar el chupón en el cuello de tu bebé, ya que si te descuidas, puede provocar estrangulación.

¿Cómo quitárselo?

Como quitar chupon a bebé

En muchos casos, los bebés comienzan a dejarlo voluntariamente, pero si esto no ocurre, lo principal es que tengas la decisión necesaria para retirárselo definitivamente, aunque en algún otro momento haya tenido éxito para tranquilizar a tu hijo.

Una vez que te lo hayas propuesto, hazlo definitiva y radicalmente, y por ningún motivo lo uses como método de premio o chantaje. De ser necesario, escóndelo o deséchalo, para que no exista la posibilidad de que tu bebé lo vea o para que no te gane la tentación de recurrir a él nuevamente.

Si el niño lo utilizaba sólo para satisfacer la necesidad de succión, ésta irá desapareciendo durante el primer año de vida, así que será más fácil que lo deje. Si ya se convirtió en un hábito para calmar su llanto, tendrás que esforzarte para detectar qué necesita, antes de pensar en ofrecerle el chupón otra vez.

Ahora es el dedo

Niño chupándose el dedoEsto es muy común en los primeros meses de vida de tu bebé y responde a la necesidad de succión antes mencionada, o a alguna sensación de hambre; pero en definitiva, en las primeras manifestaciones, esta acción no corresponde a un hábito. Dada la rigidez del dedito, en comparación con el chupón, los daños al paladar, arco dental y hasta a la dentadura, son más probables.

También se dice que es más difícil erradicar el hábito de succionar un dedo que el uso del chupón. En otros casos, se trata de una búsqueda de autoconsuelo y seguridad. Sea éste el caso, o no, siempre debes procurar que tu hijo esté alejado del estrés, por ello, no lo regañes cuando se lleve el dedo a la boca. Es mejor que le recuerdes en tono calmado y cariñoso, que debe dejar de hacerlo cuando crezca, así abandonará esta costumbre poco a poco.

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