En armonía con tu bebé

La importancia de la paz y de la calma de la mamá en el proceso de vinculación afectiva con su bebé

La importancia de la paz y calma de la mamá en el proceso de vinculación afectiva con su bebé.

Vivimos en un mundo caracterizado por la prisa, el estrés y la ansiedad. Me sorprende y, a decir verdad, me asusta un poco, ver hoy en día a mamás que, aún en el hospital a unas horas o días de haber dado a luz, ya deben responder mails, llamadas o video-conferencias para asuntos que no pueden esperar con respecto a sus trabajos. Apuradas para que los bebés coman y duerman, para así poder realizar sus actividades y tener su “espacio”.

Ser madre es la decisión más trascendente en la vida de una mujer, ya que debes de ser capaz de entregarte al otro para lograr su bienestar emocional. Por momentos parece como si se detuviera el tiempo y solo existieran rutinas, cambios de pañal, baños, etc. Esto asusta, frustra y en ocasiones desespera. Pero, si te das el tiempo y lo vives desde la paz y calma, sabrás que esos momentos de vinculación son maravillosos y ayudarán a construir una personalidad sana en tu hijo. Mientras más dispuesta y conectada estés con tu bebé, más armonioso será su desarrollo.

¿Te has preguntado por que a veces tu bebé llora sin parar y nada lo puede calmar? Antes que nada, revísate tú: detecta si estas alterada, si te cuesta regular tus emociones, pregúntate porqué le estas transmitiendo el dolor, enojo y frustración que sientes. Él lo percibe y lo refleja, por eso es recomendable aprender a manejar tus emociones y expresarlas, para así poder llegar a la paz y poder vincularte desde ahí con él. Date tu tiempo, respira, lleva a cabo alguna actividad física que te ayude a recobrar la paz.

No pienses que estos momentos son eternos y monótonos. La vida corre, vuela, y cuando te des cuenta ese bebé tendrá 18 años y ya no necesitará de tus abrazos y caricias. Ahora que lo tienes, disfrútalo, cárgalo, no tengas miedo de embracilarlo —como nos dicen las abuelas— cómprate un reboso para poder ser más libre y hacer actividades con él cerca de ti, pues así se sentirá más feliz y estará cubriendo la primigenia necesidad emocional del ser humano: el amor incondicional.

¿Cuántos niños pequeños tenemos en terapia, pues fueron cubiertas sus primeras necesidades emocionales? Ya sea por viajes, regreso prematuro al trabajo, depresión, ansiedad, prisa o hartazgo de la madre? Ahórrale este dolor a tu hijo y proporciónale un seguro para la vida: una vinculación tan cercana con él, que puedas a leer sus necesidades emocionales y así pueda ser un bebé tranquilo y satisfecho.
No dejes que nada te robe la paz.

ESPECIALISTA

Intervención Psicológica Hospitalaria

Psicóloga Sisi Nicolau

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