Entrenando para los primeros pasos

 

No hay suceso más reconfortante que ver a tu pequeño sostenerse sin ayuda, pero para ello necesita que lo acompañes y auxilies durante todo el proceso. Algunas actividades que pueden servir de apoyo son:
• Durante el día colócalo sobre su pancita tanto tiempo como sea posible. Esto promoverá que fortalezca los músculos que rodean la columna vertebral.
• Cuando pueda sentarse, coloca un juguete frente a él y aléjalo cada vez más para que al inclinarse trabaje cuello, espalda, brazos, piernas y cadera.
• Hazlo caminar contigo detrás, ayudándole con un chaleco de tirantes u ofreciéndole que se sujete de tus manos —debes evitar tomarlo sólo de una, porque en caso de una caída, instintivamente se le jalaría del brazo provocándole un “codo de niñera”,
• es decir, una luxación de codo, muy dolorosa y que requiere de intervención médica—, y suéltalo por segundos para que practique su balance. También puedes ponerte a unos centímetros de distancia y animarlo a que vaya hacia ti.
• Dentro de la casa deja que camine descalzo.
• Enséñale a subir y bajar escaleras tomado del barandal y refuerza que no debe abrir la reja de seguridad sin tu autorización o podría caerse.
• Sólo ayúdalo cuando veas que ya ha intentado el movimiento varias veces sin éxito.
• Si se cae, sonríele y anímalo a que continúe.
• Felicítalo con cada paso, tu aprobación le es fundamental para seguir adelante.

Las andaderas no son recomendables, incluso algunos pediatras señalan que representan un riesgo; es preferible que utilice juguetes que pueda empujar y que a la vez le sirvan de soporte.
No te preocupes si le toma más tiempo dar sus primeros pasos, algunos bebés lo hacen hasta que cumplen un año y medio. Sólo acude con el médico si pasado este tiempo sigue sin mostrar señales de querer caminar, notas que sus extremidades carecen de movimiento o no es capaz de mantenerse sentado solito.

 

Texto publicado en el libro Voy a ser papá de Editorial Leto 2012