Deportes y ejercicio

 

Tu hijo no sudará dos horas en el gimnasio, pues para los niños el deporte significa jugar y entretenerse. ¿Qué importa si no se saben las reglas o si patean el balón para el lado que no es? La clave es divertirse, porque practicar un deporte no debe ser una tortura.

Presta atención, porque irá demostrando predilección por algún deporte y es recomendable que a los cinco años lo inscribas a una clase. Los niños prefieren actividades más intensas como el karate, futbol o baloncesto, mientras que las niñas suelen inclinarse por el ballet, jazz o gimnasia, pero siempre existen excepciones. Ayúdalo a que encuentre su deporte favorito, eso le permitirá forjar el hábito del ejercicio.

Hay clases mixtas de natación y tenis, que son de gran ayuda para que aprendan a relacionarse con el sexo opuesto. No debes forzar a tu hijo para que tome una clase que no le gusta, pues perderá interés y terminará por odiarla.

Asiste a sus partidos o presentaciones; aliéntalo, investiga y documéntate sobre el deporte de su elección, pues serás su principal apoyo.

Texto publicado en el libro ¡Ya soy papá! de Editorial Leto 2013