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Lactancia para nuevas mamás

La lactancia es muy beneficiosa, pues la leche materna contiene los nutrientes necesarios para continuar el desarrollo fuera del vientre, además de que ayuda a estrechar el lazo entre madre e hijo. A pesar de ser algo natural, es parte de un comportamiento aprendido y puede tener su complejidad para las mamás primerizas.

La leche materna alimenta y refuerza el sistema inmune del bebé, protegiéndolo de infecciones y enfermedades crónicas. Después del parto, lo primero que sale del pecho es el calostro, un líquido espeso y amarillento lleno de nutrientes y el primer alimento del recién nacido. Luego de unos días comienza a salir leche y es importante saber que se puede refrigerar o congelar de ser necesario.

En sus primeras horas de vida el bebé estará alerta y habrá que alimentarlo lo más pronto posible. Durante el primer mes, pasará la mayoría del tiempo dormido y comerá aproximadamente cada tres horas. Muchos especialistas recomiendan la libre demanda: darle pecho cada vez que pida. Un bebé con hambre mueve la cabeza a los lados, abre la boca y saca la lengua, se mete las manos a la boca para succionarlas o busca el pecho.

La alimentación de mamá es clave en su salud y en la producción de leche.

 

No existe una postura correcta para amamantar; lo importante es que la mamá esté cómoda. Puede sentarse apoyando la espalda sobre una almohada y para las tomas nocturnas recostarse de lado. Será de ayuda elegir un espacio cómodo, con iluminación ideal y el soporte necesario para que ambos estén relajados y cómodos.

Al amamantar, introduce pezón y areola a su boca. Para despegar al bebé al terminar no se debe jalar; mejor introduce un dedo suavemente para separar su boca y evitar lastimar la zona. Mantén tus pezones limpios y secos, y en caso de fisuras, puedes aplicar una capa de pomada para rozaduras. Prefiere una que contenga aceites y Dexpanthenol —Pro-Vitamina B5— como Bepanthen® Pomada Protectora Contra Rozaduras para regenerar tu piel y aliviar el dolor. Recuerda limpiar bien antes de la siguiente toma.

La alimentación de mamá es clave en su salud y en la producción de leche. Debes elegir comidas nutritivas, variadas y mucha agua. Esto te mantendrá llena de energía durante esta etapa de desvelos y evitará la falta de leche y la deshidratación, que puede provocar dolores de cabeza. Es importante consultar con el médico en caso de requerir vitaminas o hierro para complementar la nutrición.

La lactancia se recomienda por lo menos hasta los seis meses de edad, cuando se introducen alimentos sólidos a la dieta del bebé, pero puede extenderse saludablemente hasta los dos años de vida.

 

 

 
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