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Cuidados para el recién nacido

U

na vez pasado el embarazo y los días de hospital post parto con la ayuda de personal médico y familiares, es momento de que mamá y papá den la bienvenida al bebé en casa. Aunque puede ser abrumador, poco a poco se acostumbrarán a los cuidados especiales y cambio de rutinas.

Una de las principales consideraciones es que el sistema inmune del bebé está en desarrollo y adaptándose a la vida fuera del vientre, por lo que es más vulnerable a virus y bacterias. Por ello, es muy importante lavarse las manos antes de cargarlo, tanto mamá y papá como quienes vayan a conocerlo.

El cráneo del bebé tiene separaciones que tardan en cerrar incluso hasta un año a partir del nacimiento. El cuello del bebé no ha desarrollado fuerza y su cabeza es en proporción más grande que su cuerpo, por lo que hay que darle el soporte necesario al cargarlo. Evita por completo cualquier sacudida, ya sea en un paseo en coche o al mecerlo. Se debe poner atención a la mollera, pues su forma puede indicar problemas como deshidratación o presión intracraneal. El médico hará la evaluación pertinente.

El cordón umbilical preocupa mucho a los papás primerizos, pero deben saber que es indoloro para el bebé y caerá más o menos en una semana. Se acostumbra no bañar al bebé durante este tiempo y una vez desprendido, la curación depende de las recomendaciones del médico, aunque usualmente se limpia con gasa y alcohol o agua tibia, y en algunos casos mertiolate.

La piel del bebé es mucho más delgada que la de un adulto y al nacer, ésta debe adaptarse al mundo externo. La buena noticia es que nacen con una capa de grasa y células que los protege en esos momentos. Se recomienda espaciar los baños durante los primeros meses para evitar deshidratación. Como su piel es más grande en relación con su cuerpo, se generarán pliegues que hay mantener limpios y secos.

La piel del bebé es mucho más delgada que la de un adulto y al nacer, ésta debe adaptarse al mundo externo.

Es normal que los genitales estén un poco inflamados los primeros días. Si se elige practicar la circuncisión a los niños, lo mejor es informarse sobre el procedimiento y los riesgos, así como los cuidados especiales posteriores a la intervención.

Para protegerlo de las molestas rozaduras, aplícale una capa de pomada desde el primer cambio de pañal. Elige una fórmula libre de colorantes, perfumes o conservadores y que tenga Dexpanthenol —Pro-Vitamina B5— como Bepanthen® Pomada Protectora Contra Rozaduras que ayudará a regenerar y proteger la delicada piel de tu bebé.

Es cuestión de tiempo y de informarse para hacer de los primeros días del bebé en casa una grata experiencia para todos.

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