La temporada de lluvias ya está aquí. ¿Tu bebé tiene muchos mocos, estornuda y se siente molesto? Es normal que esto te preocupe. Si bien es cierto que los resfriados pueden ocurrir durante todo el año cuando baja la temperatura y el clima es húmedo, los bebés son más susceptibles a resfriarse y tener congestión nasal. Además, debes saber que es bastante común que los recién nacidos sufran congestión nasal y mucosidad incluso cuando no se encuentren resfriados. Esto se debe a una inflamación de la mucosa que recubre en sus pequeñas fosas nasales llamada rinitis del recién nacido. Entonces, ¿cómo diferenciar el resfriado de la rinitis del recién nacido?

¿Cómo diferenciar el resfriado de la rinitis del recién nacido?

Algunos síntomas de un resfriado común:

  • Fiebre (generalmente 72 horas después del inicio del cuadro respiratorio).
  • Inflamación de la mucosa nasal, inicialmente acuosa y progresivamente espesa, congestión nasal.
  • Tos y/o estornudos.
  • Dolor corporal.

Algunos síntomas de la rinitis de recién nacido:

  • Congestión nasal que se intensifica por la noche o cuando baja la temperatura ambiente.
  • Comezón en la nariz o en los ojos.
  • Ojos llorosos.
  • No hay fiebre ni secreciones acuosas.

Si observas que duerme con dificultad o a la hora de comer no se siente del todo cómodo y le cuesta tomar el pecho o el biberón, es posible que se deba a una congestión nasal y el hecho de tener la nariz obstruida por los mocos, sea la causa de esta incomodidad.

Para aliviar la congestión nasal, además del tratamiento indicado por el pediatra, limpiar de manera regular la nariz de tu bebé con agua de mar 100% natural como Sinomarin® Bebés ayudará a mantenerla humectada y libre para respirar de forma que se sienta menos molesto, pueda alimentarse y recuperarse más rápido.

Sinomarin® Bebés facilita la limpieza con su aplicador especialmente diseñado para recién nacidos y bebés.