Cuando hablamos de la salud y cuidado de nuestros hijos somos muy exigentes con los profesionales de la salud a los que acudimos, los maestros de escuela y en genera con los prestadores de servicios que interactúan con ellos. Los acostumbramos a un ritmo de respuesta de otras dinámicas “virtuales” que no siempre pueden obtener.

Los padres millennials son, principalmente, aquellas personas que nacieron entre la década de los 80 y 90.

A veces dejamos de lado que darle un tratamiento médico a nuestros pequeños por una enfermedad o la atención que se les da en un restaurante no sigue la lógica de un DIY donde tendremos resultados inmediatos, podemos intervenir y modificar variables para personalizarlo o si aplicamos recomendaciones de nuestro grupo de Whatsapp contribuimos en agilizar el proceso.

Médicos, maestros y otros profesionales conviven y a veces luchan con algunos excesos de los Padres Millennial. Estos son algunos de los extremos en los que pueden caer:

  • Están Hyperinformados: tener a la mano varias fuentes de información es una de las ventajas de nuestros tiempos, sin embargo, no todo lo que obtenemos tiene fuentes confiables o aplica exactamente a todas las situaciones.
  • Cambian de doctor, psicólogo o se molestan con el maestro si no contesta al instante por Whatsapp o redes sociales.
  • Buscan un diagnostico o solución influenciado por sus fuentes de información.
  • Ponen a consideración decisiones de crianza a su “Tribu virtual”.
  • Priorizan el espacio virtual a una red de apoyo afectiva real para hace establecer vínculos.
  • Utilizan el “Chupon digital” (ipad, computadora).
  • Destinan más tiempo a interactuar virtualmente, que es más sencillo, en lugar de conocer los gustos, debilidades y preferencias de sus hijos por lo que en ocasiones sus decisiones no están tan bien informadas para el beneficio de sus pequeños.

Consecuencias en los Hijos

Estos comportamientos lejos de ser una moda, pueden repercutir en los hijos creando:

  • Baja tolerancia a la frustración- Acostumbrados a la gratificación o reconocimiento instantáneo por el “chupón digital” lo trasladan a otras situaciones del día a día.
  • Angustia y ansiedad, Depresión
  • Autocontrol vs impulsividad – El cerebro emocional se desarrolla sin filtro – no importan consecuencias–
  • Desarrollan Intereses imitados – Impuestos por los padres o medios a los que son expuestos invadidos por la tecnología
  • Eliminando su capacidad de espera y aburrimiento
  • Vinculación líquida: no hay relaciones personales duraderas.
  • Poco apego a reglas, rutinas y protocolos – los cuestionan porque se sienten coartados.

¿Qué necesitamos hacer como padres? Regresar a lo Básico

  • Ver el lado positivo frente a la adversidad
  • Formar una red familiar fuerte para que los niños se sientan seguros y apoyados
  • Fijarse metas – Logro y autoestima
  • Establecer y mantener una rutina diaria: seguridad y predictibilidad
  • Hacer y tener amigos
  • Cosas simples como:
    • Tomar agua
    • Comer sanamente
    • Hacer arte
    • Hacer yoga
    • Jugar afuera
    • Hacer ejercicio
    • Hacer rompecabezas

Fuente conferencia Mtra en Psicología María Merelles Morerira