Trastorno por Déficit de Atención (TDA)

Se trata de un padecimiento complejo y se presume que tiene una relación genética. De acuerdo con algunas investigaciones, se asocia a la exposición al humo del tabaco durante el embarazo, a niveles bajos del neurotransmisor conocido como dopamina y con redes neuronales anormales.

Se presenta en los lóbulos frontal y temporal del cerebro; el primero se encarga de las funciones ejecutivas, (atención, planificación, secuenciación y reorientación sobre los actos); el segundo regula emociones y motivaciones (ansiedad, placer e ira).

Es importante que sepas que existen tres tipos de TDA:

Prevalentemente inatento:

como su nombre lo menciona, el niño tiene dificultad para mantenerse concentrado en una tarea, pasa por alto detalles y comete errores por descuido. También es normal que no termine lo que comienza y que no siga instrucciones. No es de sorprenderse que sea olvidadizo y que se distraiga fácilmente con estímulos ajenos a su trabajo.

Prevalentemente hiperactivo: el pequeño que presenta este tipo de TDA es muy inquieto, mueve constantemente sus pies y manos a pesar de que debería mantenerse inactivo. No consigue jugar de manera silenciosa, corre y trepa en situaciones poco oportunas y habla de forma excesiva. Tiene muy poca paciencia, responde antes de que termines de preguntarle algo e interrumpe a la gente cuando está hablando.

Mixto: en este escenario se presentan síntomas de prevalentemente inatento e hiperactivo. Muchas investigaciones muestran que la mayoría de los niños padecen este tipo de TDA.

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