Todo lo que debes saber sobre las hemorroides en el parto

Las hemorroides constituyen una inflamación de las venas sanguíneas situadas en el recto o el canal anal. Se trata de un problema muy común a lo largo del embarazo, aunque también se desarrollan mientras la mujer empuja durante el trabajo de parto.

Mientras se lleva a cabo la gestación, las venas situadas debajo del útero están sujetas a una posible hinchazón o dilatación. De hecho, con frecuencia la presión intensa del útero sobre las venas de la región anal provoca la aparición de las hemorroides.

Además de aparecer durante el embarazo o el parto, las hemorroides también pueden ser consecuencia del estreñimiento posparto, momento en el que el cuerpo elimina el líquido adicional que se necesita durante la gestación y comienza a producir leche materna.

A continuación, te contamos cómo pueden ocurrir los trastornos de hemorroides durante el parto y las prevenciones necesarias para aliviar el dolor que provocan.

¿Por qué pueden aparecer las hemorroides?

Durante el trabajo de parto y con el aumento de la presión sobre el ano, es posible que las hemorroides empiecen a aparecer. Sin embargo, también otras causas son responsables de este trastorno. De hecho, los cambios físicos experimentados por las mujeres en los meses que dura el embarazo son, generalmente, los que causan la aparición de hemorroides.

Se debe tener en cuenta que, durante este período, el útero de la mujer embarazada comienza a crecer, a la vez que el bebé sigue aumentando de tamaño también. Este proceso causa una disminución en el flujo sanguíneo. A su vez, estos cambios provocan la aparición de hemorroides por el aumento de la presión venosa en la parte inferior del cuerpo.

Las hemorroides pueden formarse a nivel interno o externo. En este sentido, si se forman dentro del recto, se llaman hemorroides internas; cuando se generan fuera del ano, se las denomina hemorroides externas.

Asimismo, el sangrado es un síntoma importante de las hemorroides internas, que se producen cuando las venas se dilatan hasta el punto de salida a través del ano y regresan al recto.

En lo que respecta a las hemorroides externas, suelen aparecer en el exterior de la piel, en el orificio del ano. Habitualmente, se desvanecen después de dos semanas.

Para mantenerse saludables, la mayoría de las mujeres embarazadas toman suplementos de hierro. Sin embargo, la ingesta de este mineral en grandes cantidades puede causar estreñimiento, que sigue siendo un factor importante de la aparición de las hemorroides.

¿Cómo prevenir las hemorroides durante el parto?

Los trastornos de las hemorroides son causados por los empujones realizados ​​durante el parto, aunque también pueden ser una consecuencia del estreñimiento que se provoca después de dar a luz. Estas son algunas sugerencias para prevenirlas:

Asegurarse una buena hidratación

En primer lugar, debes beber mucha agua para mantener una hidratación adecuada durante todo el período de la gestación. De hecho, la dosis diaria de agua debe ser de 1,5 a 2 litros. Esto generalmente ayuda a ablandar las heces y a facilitar su evacuación.

Llevar una alimentación rica en fibra

Una dieta que contenga fibra es el mejor remedio natural para combatir los trastornos de tránsito, ya que consume grandes porciones de frutas, verduras y cereales. Por ejemplo, la naranja es un buen laxante natural para el estreñimiento.

Lograr un mejor control de las emociones negativas

Por otro lado, es importante controlar el estrés emocional y eliminar la ansiedad innecesaria que puedes sufrir antes de dar la luz. El estrés tiene la capacidad de aumentar la presión arterial, lo que hace que las venas de la cavidad anal se agranden. El resultado: las molestas hemorroides.

Hacer actividad física con frecuencia

Por último, debemos ser conscientes de que no es fácil mantener la actividad física regular durante el embarazo. No obstante, es importante evitar permanecer sentada de manera prolongada.

Debes saber que caminar también reduce la presión arterial y ayuda a la circulación de la sangre en el cuerpo. Por lo tanto, es útil para la reducción de las hemorroides.

Después del parto, la curación de la erupción hemorroidal combina un tratamiento local para reducir la inflamación y un supositorio, una crema o corticosteroides locales. La regularización del tránsito intestinal es primordial.

Finalmente, considera a las hemorroides como una señal para mejorar tu estilo de vida y cuidar tu salud como futura madre. Por eso, da más importancia a la dieta, la hidratación y el ejercicio y evita el estrés emocional y la ansiedad; ¡de seguro así lograrás prevenir su aparición!

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