Recomendaciones para elegir la primer escuela de tu hijo.

¿Cómo podemos saber que hemos elegido la mejor Escuela Infantil para nuestro hijo?.

La respuesta nos la dará el tiempo una vez haya empezado el curso escolar y los días y las semanas transcurran más o menos plácidamente. Pero antes de ello, las entrevistas con los directores, las visitas a las guarderías, las conversaciones con los educadores y los comentarios informales de los padres de los niños que asisten a los diferentes centros deben darnos las pistas en las que basaremos la difícil decisión. Con unas pautas sencillas y escuchando nuestra intuición, tendremos mayores garantías de que la escuela elegida es la que nos conviene a todos.

Ha llegado el momento, debemos volver al trabajo y tenemos que elegir una Escuela Infantil para nuestro hijo.

¿Cómo hacerlo? ¿En qué hemos de fijarnos cuando visitemos la escuela por primera vez?

Esta suele ser una de las elecciones más difíciles que los padres debemos hacer cuando nuestro hijo crece y la vuelta al trabajo es inminente. Nos genera una serie de dudas y de conflictos internos que, en algunos casos, rayan la ansiedad y la angustia. ¿Por qué?… La respuesta es sencilla. Intuitivamente sabemos que nadie va a cuidar a nuestro hijo como nosotros, por eso es tan decisivo que elijamos bien, porque nuestra tranquilidad y confianza posteriores, así como la seguridad y el bienestar de nuestro hijo van a depender de esta decisión.

La escolarización no es obligatoria hasta los seis años de edad.
Las escuelas de Infantil y Primaria han ampliado sus servicios con aulas para niños de tres años. Es por ello que las Escuelas de Educación Infantil (o Guarderías) se están especializando en la etapa de 0 a 3 años. Una de las primeras grandes decisiones será elegir entre un centro privado o uno público.

Público

Las Escuelas Infantiles dependen de las Comunidades Autónomas o de los Ayuntamientos y como en general ofrecen pocas plazas, han establecido un sistema de puntos -que entre otras cosas, tiene en cuenta la renta familiar para priorizar el ingreso de los hijos de las familias más necesitadas. Las mensualidades de los niños de 0 a 3 años se calculan en función de los ingresos familiares y la escolarización de los niños de 3 a 6 años será gratuita. Los horarios suelen ser más rígidos -no ofrecen la posibilidad de llevar o ir a buscar al pequeños en una franja horaria flexible- y suelen tener más días de vacaciones que los centros privados.
El período de inscripción suele ser de marzo a mayo.

Privado

Pertenecen a un titular privado, que puede ser una persona física -señor/a- o jurídica, -por ejemplo, una asociación concreta, una institución, etc.-. Los horarios suelen ser más amplios que los de los centros públicos, pudiendo prestar servicio incluso los meses de verano. Los precios son también más elevados y conviene cerciorarse de que cumplen las normativas vigentes -como por ejemplo, el número de niños por educador-.

Iniciaremos nuestra búsqueda preguntando a los conocidos por la guardería a la que llevan a sus hijos. Solemos hacer bastante caso de estas opiniones porque nos parecen las más fiables dado que surgen de la experiencia diaria. Pero vayamos con cuidado, hay padres que son extremadamente positivos y condescendientes y todo lo ven bien, en cambio nos encontraremos también con los extremadamente negativos que lo critican y penalizan todo. Recordemos que son opiniones. Nosotros deberemos visitar cada centro con el fin de obtener una visión general de cada uno de ellos basada en la información que nos faciliten y en nuestras propias observaciones. Si no conocemos bien la zona podemos informarnos en el Ayuntamiento de los centros que hay en ella.

A continuación te ofrecemos algunas recomendaciones a seguir a la hora de tener una entrevista en un centro de Educación Infantil.

Qué debemos tener en cuenta. Sugerencias.

Normativa básica sobre los educadores: Los tutores que atiendan a los niños entre 0 y 3 años deben tener, como mínimo el título de Ciclo Superior de Jardín de Infancia, y los que atiendan a los niños entre 3 y 6 años, deben ser Maestros de Educación infantil. En los centros que son sólo de 0 a 3 años ha de haber, como mínimo, un Maestro de Educación Infantil por cada tres aulas.

Comportamiento de los Educadores: Observa cómo hablan con los niños, cómo se dirigen a ellos, si son muy imperativos, si sus palabras son tiernas o duras, y observa también cómo se dirigen a los otros educadores, así podrás tener alguna pista de cuál es el ambiente de trabajo. Conviene observar cómo les hablan los niños y si les dan muestras de cariño y de cercanía. Debemos recordar que los niños pequeños están en una etapa aún muy física en la que los abrazos, el cariño y la dulzura en los movimientos y los contactos son importantísimos.

Las aulas: Han de tener 2 metros cuadrados por niño y un mínimo de 30 metros cuadrados. La amplitud de espacios facilita el trabajo con los niños y evita tensiones innecesarias, fruto de interrupciones o molestias entre los niños en la actividad diaria. Deberán estar bien iluminadas, mejor si tienen luz natural.

La limpieza y el orden en los materiales, los suelos acogedores en los más pequeños (tarimas, corcho, calefactados, etc.), los cambiadores, los lavabos y la cocina te dirán hasta qué punto ese centro está bien cuidado.

Debes observar las normas de seguridad en puertas (bisagras y marcos que eviten pillarse los dedos), escaleras con baranda a la altura de los más pequeños, cantos vivos en mesas altas, puertas de seguridad, productos nocivos en armarios cerrados, etc…

El patio de recreo: El patio de recreo al aire libre ha de tener 2 metros cuadrados por cada niño en utilización simultánea y un mínimo de 75 metros cuadrados. Debemos observar los espacios de juego que tienen. Si disponen de suficiente material para todos los niños: cubos, palas, triciclos, arrastres, y si hubiese estructuras fijas de juego, deberemos comprobar en qué estado se encuentran y el tipo de suelo sobre el que están instaladas.

Ratio: El número de niños por educador debe cumplir la normativa vigente, así los maestros de los menores de 1 año tendrán un máximo de 8 niños por aula, los de 1 a 2 años, máximo 13 niños y los de 2 a 3 años, 20 niños por clase.

Línea educativa: Debemos informarnos de la línea pedagógica del centro. Si tienen programas educativos establecidos con objetivos pedagógicos determinados. La etapa entre el nacimiento y los seis años es decisiva para el futuro del niño. Sus capacidades para aprender, para imitar y reproducir actitudes y comportamientos se encuentran al máximo de sus posibilidades.

La Escuela que atienda a nuestro hijo debe tener un programa claro de trabajo, con actividades orientadas a la experimentación y el descubrimiento con materiales específicos, espacios y materiales para el trabajo psicomotriz, actividades que faciliten aprendizajes musicales y sensoriales, y, sobre todo, debe contar con reuniones periódicas entre los educadores que garanticen un seguimiento específico del avance del grupo y de nuestro hijo en particular. El resultado de todo el trabajo debe quedar reflejado en informes periódicos que deberán ser entregados a los padres regularmente y mejor con entrevistas personales en las que se puedan dilucidar dudas, conflictos o aclaraciones.

Niños con necesidades educativas especiales:

Si nuestro hijo requiere adaptaciones pedagógicas o de espacio debemos cerciorarnos de que dispondrá de los recursos humanos y materiales adecuados a su realidad. No nos conformemos con promesas, nuestro hijo merece lo mejor y la Escuela debe facilitarle atención profesional específica (psicólogo, pedagogo, pediatra), adecuación de espacios, del horario y información regular de los avances o de las dificultades específicas del niño. No nos conformemos con menos.

La distancia al hogar o al trabajo de uno de los padres:

Cuando el niño es muy pequeño debemos tener muy en cuenta que los largos desplazamientos pueden dificultar el buen funcionamiento familiar.

Los aseos y cambiadores:

Las aulas de los niños a partir de dos años deben tener aseos propios con material sanitario de su medida. Los cambiadores en las aulas de los más pequeños han de tener una cristalera desde la que el educador pueda ver al resto del grupo cuando deba cambiar a algún niño.

La comida y el comedor:

Cuanto más pequeño es el niño más debemos cuidar su dieta. Preguntemos si la Escuela hace su propia comida, conozcamos a la cocinera, visitemos la cocina o si por el contrario se la sirve una empresa especializada, preguntemos quién decide los menús y preguntemos a los padres por la calidad de la comida. El comedor debe ser una sala diferenciada y de uso exclusivo para poder asegurar las normas de higiene y limpieza.

La hora de la siesta:

Conocer cómo organizan la hora del descanso, tan vital en esta etapa, pasa por el tipo de hamaquitas que se utilizan, si tapan a los niños con sabanitas o mantas en invierno, si duermen todos juntos o por grupos, cuántos educadores se encargan de la vigilancia y qué hacen cuando un niño no quiere dormir o se despierta antes de hora. Son detalles que nos hablan de cómo cuidan a cada niño, es decir, si se respeta suficientemente la individualidad de cada alumno sin entrar en conflicto con el funcionamiento escolar.

Servicios profesionales:

Si cuentan con pediatra, psicólogo y pedagogo.
Deberemos cuidar mucho la elección de una escuela infantil. Si estamos seguros de haberle llevado a la que mejor se adapta a nuestras expectativas, los momentos de crisis y de dudas cuando nuestro hijo coja el primer resfriado, se contagie de la varicela o vuelva a casa con un enrome chichón en la frente, serán mucho más llevaderos

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