Problemas en la intimidad después del parto

La intimidad de una mujer luego del alumbramiento sufre muchos cambios.La falta de deseo después del parto es uno de ellos. A continuación, veremos en profundidad por qué se da este inconveniente y cómo superarlo.

Dar a luz es una ardua tarea, que trae consigo diversas alteraciones psicológicas, físicas y en la rutina. Con la llegada del bebé, surge una nueva etapa compleja para la madre, en la que tendrá que compatibilizar la maternidad con su propia recuperación.

Durante los primeros 3 meses después de dar a luz, las mujeres presentan problemas de salud sexual, que pueden prolongarse hasta por 12 meses. ¿Cómo hacerles frente?

Causas físicas y psicológicas de la falta de deseo después del parto

Es completamente normal sentir pocos o nulos impulsos sexuales luego de haber llevado a un bebé nueve meses en el vientre. La nueva madre sufre una abrumadora fatiga al ejercer su rol, el cual le ocasiona desgaste físico y emocional.

La intimidad en la pareja es muy poca o directamente no existe, ya que todo su tiempo es invertido en los cuidados del recién nacido. Al tener un momento para sí misma, lo primero que pasa por su mente es descansar; el sexo queda descartado.

El cuerpo, al estar recuperándose del trabajo de parto, pasa por importantes cambios hormonales que pueden hacer sentir a la madre un poco desequilibrada. Por ejemplo, en el posparto aumenta la segregación de prolactina, hormona que propicia la lactancia.

Además, disminuyen el estrógeno y la testosterona. Esta ultima está relacionada con la respuesta sexual; su disminución afecta directamente la libido de la mujer.

La preocupación por el aspecto y la recuperación de la figura son factores que contribuyen a la falta de deseo después del parto. Esta inconformidad, si se prolonga, puede arrastrar consigo por más tiempo los problemas de índole sexual.

La vida sexual después del parto

Los médicos recomiendan que la madre se abstenga de mantener relaciones sexuales por un periodo de 40 días, tiempo conocido como cuarentena.

Asimismo, esta sugerencia se extiende durante el puerperio, ya que existen riesgos de infecciones por traumatismos existentes en las paredes vaginales. Estos pueden provocar desgarros o pequeñas hemorragias; lo más conveniente es esperar a que todo sane antes de proceder con el coito.

Los encuentros sexuales luego del parto suelen ser un poco incómodos y hasta dolorosos, debido a la disminución del estrógeno. Si la madre decide amamantar, la prolactina actúa, sus paredes vaginales adelgazan y se vuelven frágiles; esto, además, ocasiona sequedad vaginal.

Esta poca lubricación genera molestias y dificultades durante el sexo. La distensión de la vagina también causa descontentos y, por si fuera poco, la depresión posparto influye directamente en la falta de deseo después del parto.

Ese estado de perenne tristeza, congoja y llanto puede ser muy peligroso, tanto para la madre como para el recién nacido. En este caso, es más que tiempo lo que se necesita para sanar en compañía de la familia y el seguimiento de un médico especialista.

Por suerte, todo lo antes dicho mejora considerablemente luego de los 6 meses. En ese momento es cuando el útero vuelve a su tamaño normal y comienza el destete.

¿Que hacer para retomar la vida sexual?

Poco a poco y con apoyo de tu pareja traerás de vuelta a tus días una placentera vida sexual. Puedes seguir estas recomendaciones para facilitar el proceso:

  • No deberían tener limitaciones en cuanto a otras practicas sexuales. Existen varias maneras de obtener placer diferentes al coito.
  • Si la mujer se encuentra bien, tanto física como emocionalmente, puede comenzar a disfrutar de mantener relaciones sexuales satisfactorias. Mucho tiene que ver el apoyo de su pareja, que le haga sentir bella y deseada.
  • La pareja debe organizar su tiempo para poder tener momentos de cariño y mimos; abrazarse, besarse o solo descansar juntos.
  • El dar masajes, recibir caricias sin exigencias eróticas e ir tomando cariñosamente a la mujer avivará la pasión entre ambos.
  • Si la madre amamanta y sufre de sequedad vaginal, lo más aconsejable es usar lubricantes o cremas para facilitar las relaciones sexuales.
  • Recuperar la figura hará que te sientas mucho mejor contigo misma y tu confianza aumentará; esto dará como resultado un incremento de su libido.
  • Realizar ejercicios Kegel para vaginas distendidas puede hacer una gran diferencia en la práctica sexual y, además, sirve para prevenir otras dolencias en la mujer.
  • Al iniciar las prácticas coitales en el posparto, es aconsejable adoptar posturas que favorezcan y hagan sentir cómoda a la mujer.

Es un error pretender que después del parto todo será igual. Indudablemente, cambios importantes han llegado a tu vida y hay que adaptarse poco a poco a ellos. Afortunadamente, esta falta de deseo después del parto es temporal. Al cabo de un tiempo, la pareja reanudará sus relaciones sexuales con la misma pasión que antes de convertirse en padres.

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