Orienta a tu hijo para enfrentar un problema

Tan importante como ayudar a nuestros hijos a resolver un problema es hacerles conscientes de cómo lo han resuelto.

Aprovecha cuando hay un desafío entre tu hijo y tú para ser un buen modelo de resolución de conflictos o cuando tu hijo se enfrenta a un problema difícil de gestionar. Si a él le falta autocontrol, sé tú modelo de calma. Y si no puedes serlo, aléjate de él hasta que estés en condiciones de serlo.

Es entonces cuando puedes hacerle preguntas metacognitivas que le ayuden a ser consciente de sus recursos y su posición ante los conflictos.

Preguntas metacognitivas ante los conflictos

Cuando puedas hablar con él, ayúdale a ver:

  • Qué patrón existe en su comportamiento cada vez que se le presenta un desafío que no sabe manejar.
  • Que su comportamiento frente a ese problema no se diferencia del que tuvo ante un problema similar en un tiempo pasado, por lo que solo está repitiendo un proceso de pensamiento improductivo.
  • Qué cosas le influyen más cuando se exalta.
  • Qué siente cuando no gestiona bien las emociones.
  • Qué necesita para calmarse a sí mismo.
  • Cómo influyen sus sentimientos en las decisiones que toma cuando está confuso o enfadado.
  • Como “aguanta” más de lo que puede gestionar hasta explotar.
  • Cómo podría haber reaccionado para conseguir sus objetivos, sin necesidad de herir a los demás.
  • Cómo se sienten los demás ante su comportamiento.
  • Si ha reaccionado al verdadero problema a tan solo a su malestar emocional.
  • Si la decisión tomada le ha acercado más a su objetivo o por el contrario le ha hecho sentir peor.
  • No le ayudes a resolver un problema concreto sino a desarrollar la maquinaria cognitiva que les prepara para cualquier desafío ahora y en el futuro.

Leave a Comment

Comparte en tus Redes Sociales:
Facebook
Twitter
Instagram