Obesidad en los niños

La obesidad infantil es un tema que afecta mucho a nuestros hijos si no tienes los cuidados especiales

Vamos a intentar indagar un poco más sobre este tema a continuación.

Programación genética

Según estudios realizados el niño es “programado” genéticamente durante la gestación por lo que si la madre está muy obesa o gana mucho peso durante el embarazo, el bebé tendrá más probabilidades de tener exceso de peso en un futuro.

Incluso la flora bacteriana de la mamá va a condicionar el desarrollo en el bebé de una microbiota intestinal, que puede asociarse a sufrir un mayor riesgo de obesidad.

No tomar el desayuno

Se ha demostrado que no tomar el desayuno es un factor importante para poder determinar si el niño tiene posibilidades de ser obeso o no. Hay padres que confirman que sus hijos a la hora del desayuno no toman nada porque no les “entra” y después, los mismos niños, se pegan grandes atracones.

El organismo se encuentra preparado para recibir mayor cantidad de nutrientes y aprovecharlos mucho mejor, durante las dos primeras horas después de levantarse y si no se desayuno, se reparten mal los alimentos a lo largo de todo el día lo que favorece que se acumula grasa.

Falta de sueño

Está detectado que una gran parte de los niños no duermen las horas que deberían y el sueño es fundamental para regular la secreción hormonal, ya que algunas hormonas tienen ritmos biológicos que se segregan en fases determinadas del sueño, como la hormona del crecimiento, aunque también puede pasar con otras hormonas como las relacionadas con la obesidad, tales como la ghrelina y la leptina.

La primera es la encargada de estimular la sensación de hambre y la segunda avisa del estado de saciedad al cerebro.

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