Nadie te dijo esto sobre el parto

Hoy te contaremos unos detalles de las etapas del parto que te conviene saber

Romper aguas

Para una primeriza a la que nadie le dijo de qué se trata realmente romper aguas, puede asociarlo con el hecho de que se rompe la bolsa, se moja por completo desde la cintura hacia abajo, e inmediatamente nacerá el bebé. Esto no ocurre así.

Cuando se rompe aguas, el líquido sale lentamente, tienes tiempo para preparar tus cosas sin prisa e ir haciéndote la idea de que ha llegado la hora de dar a luz, algo que puede suceder durante ese día o al siguiente.

Lo más doloroso de dar a luz es…

¿La expulsión del bebé? Falso. Esto es lo que creen muchas mujeres que aún no han dado a luz; sin embargo, lo más doloroso que puede sentir una embarazada en el momento del parto son las contracciones.

Pueden resultar desgarradoras, calambres increíbles en la zona baja de la espalda, cuando se intensifican hacen que la mujer pierda todo el sentido del buen vocabulario y comportamiento.

¿Un consejo? Llévate algo para morder cada vez que te venga una contracción, así evitarás derrames en los ojos e hinchazón del rostro.

Confundir el momento de pujar con ganas de ir al baño

De pronto, entre contracciones, sentirás la necesidad de ir al baño para evacuar pero… lo que realmente necesitas es expulsar es un bebé cuyo peso presiona la región inferior de tu cuerpo -de ahí la similitud de sensaciones.

Ese momento es el indicador de que llegó la hora de pujar. No quieras pedir para ir al baño porque no te dejarán hacerlo -ya saben qué es lo ocurre, mejor explícales lo que sientes y prepárate para dar a luz.

Expulsar la placenta

Luego de dar a luz y de que te presenten a tu bebé, volverás a escuchar las palabras “puja”. Tranquila, no es que venga un gemelo ni mellizo -no si en la ecografía aparecía solo un bebé-, es el momento de expulsar la placenta.

Luego de tantas contracciones y presiones al momento de pujar un bebé, expulsar la placenta no te supondrá un esfuerzo mayor al que has hecho.

Pañales para la madre

Luego de todo el episodio y cuando por fin tu bebé ha nacido y te dicen que todo “está muy bien”, es cuando viene la enfermera y te dice: “ahora es el momento de colocarte el pañal”.

Y sí, te quedas con cara de “¿cómo, un pañal para mí?” Y piensas: “Se habrá equivocado, estará hablando del bebé”.

Hazte con una botella atomizadora

O una con spray de chorro regulable; la idea es que la utilices para higienizarte, lanzando chorros de agua sobre tus partes íntimas a la hora de ir al baño, ya que si tienes puntos o la zona está muy sensible no es conveniente que utilices papel higiénico.

Si bien hay hospitales en los que te la proporcionan, no en todos se acostumbra así es que mejor llévate una propia.

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