Maneras de poner límites a tus hijos

Decir que no significa más que negar algo o limitarlos, también puede salvarlos de muchos accidentes y formar las bases de su educación

El gran error

La mayoría de nosotros fuimos criados de manera más autoritaria donde sólo había “sí” o “no” como opciones.

Hoy en día nuestros pequeños tienen más que eso, son capaces de elegir y de razonar, además tienen el derecho de cuestionar nuestras respuestas o limitantes como padres;

Es aquí cuando se nos puede complicar entonces, ya que, por ejemplo, recuerdo a mis padres simplemente decir no a alguna petición acompañado de la frase “porque lo digo yo y punto”.

Ahora, si intentáramos hacer lo mismo nuestros hijos simplemente seguirían preguntando “¿y por qué?”.

No sólo se trata de decir que no a todo, a veces nos parece más fácil y eso es un error. La palabra no tiene mucho peso en la educación de nuestros pequeños, por eso hay que saber usarla con cuidado.

Aprender a decir no a los hijos

Como mencionaba antes, no sólo se trata de imponer la negativa sino explicar el por qué y las consecuencias.

Explícale las cosas y por qué razón te has negado ante alguna petición o comportamiento, si es algo peligroso ponle un ejemplo de lo que pudiera pasar como caerse, machucarse, romper algo, etc., así en su aprendizaje ya habrá más información que un simple no.

Predica con el ejemplo y verás lo sencillo que es educarlos, la mayor parte de las veces los problemas vienen ante la confusión de los niños al vernos como adultos decir una cosa y hacer otra, recuerda que justificarnos porque somos mayores no siempre es correcto.

Por otro lado, también debemos entender que a cierta edad, sobre todo cuando son muy pequeños, no podemos dejar todo en sus manos y esperar que al decirles que no hagan algo lo entiendan perfectamente, es decir, también hay que evitar tentaciones que provoquen la curiosidad del niño y por consecuente un regaño.

Por último, te recomiendo aprender a identificar la gravedad de las situaciones y saber cuándo podemos ceder y cuándo se requiere de un NO marcado e inmovible.

Mantengamos en mente que todo esto es por el bien de nuestros hijos, alcanzando siempre un equilibrio y lo demás se irá dando.

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