Los trucos para saber el sexo del bebé

Esto de querer saber el sexo del bebé cuando está en la barriguita se ha convertido en toda una ciencia de adivinación. Somos capaces de vaticinar si nuestro bebé es niño o niña a través de la observación de las cosas más singulares: la forma de la barriga, la cara y la piel de la embarazada, los antojos de alimentos, siguiendo rituales como el de la cadena o la aguja para ver si dibuja un círculo o una línea recta, o si tu hijo anterior tiene remolino del pelo en el lateral o en el centro, etc.

Predecir el sexo del bebé a través de estos medios no tienen ningún fundamento, aun así la posibilidad de acertar es bastante elevada: un 50 por ciento, así que sí, a veces, se acierta. Pero la cosa no es la fiabilidad de estos métodos o supersticiones, sino lo que nos divertimos haciendo nuestras cábalas al más estilo Sherlock Holmes.

Algunas de las creencias, rituales y tradiciones dudosamente fiables más empleados por las futuras mamás o de aquellos que la miran:

– Cuando la barriga es redonda es niño, cuando es de pico, niña (para algunos es justo, al revés).
– Cuando esperas niño estás más guapa y cuando esperas niña, más fea, especialmente cara y labios hinchados (por el contrario, para otros, estás más radiante cuando es una niña).
– Si la edad de la madre es impar será niña y si es par, niño
– Si tu hijo mayor tiene el remolino de pelo de la coronilla al lado, dicen que el siguiente es niño, si lo tiene en el medio es niña.
– Con una aguja pendiendo de un hilo, se pone sobre la mano derecha, se sube u baja tres veces y dejas que empiece a moverse. Si el movimiento es recto es niño, si es en círculos, niña.
– Algún conocido te coloca en la cama una cuchara y un tenedor, se les da unas vueltas, la embaraza se sienta sin mirar, si se sienta en la cuchara es niña y si lo hace en el tenedor es niño.
– Calendario lunar o tabla china: la fila de arriba es la edad de la madre al concebir. Y la columna de la izquierda es el mes de la concepción. Sólo hay que mirar el resultado del cruce de ejes.

Estas creencias, más bien parecen cosas increíbles. Pienso que aunque entretenido, no deja de ser ingenuo o aventurado confiar en esto, si queremos acertar verdaderamente el sexo de nuestro bebé antes de nacer, debemos más bien fiarnos de las ecografías realizadas a partir del 4º ó 5º mes o de estudios genéticos.

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