Lactancia

            

Amamantar al bebé, llena la necesidad de contacto, afectividad y de proximidad “cuerpo a cuerpo” con la madre.

La composición de la leche materna:

• Aporta al niño anticuerpos.
• Es de fácil digestión.
• Provoca menos reflujo.

Algunos consejos:

• Instálate cómodamente para dar pecho.
• Alterna los pechos de una ingesta a otra.
• Ayúdalo a meter el pezón en su boca.
• La higiene de los senos debe ser rigurosa.

Algunas posiciones recomedadas para amamantar:

– Acunado
– Acunado cruzado
– Pelota de futbol
– Acostado

 

* De día es agradable estar sentada en un sillón apoyando los brazos sobre una almohada con el niño en posición semivertical, de manera que su cabeza repose en el hueco del brazo.

* De noche te puedes acostar de lado, apoyándote sobre una lmohada grande e instalar a tu bebé frente a ella, en el hueco que hace tu brazo.

Ablactación

Es uno de los procesos más importantes en la vida de tu bebé, pues supone la introducción de alimentos distintos a la leche en su dieta diaria. Llegará un momento en el que los nutrientes de la leche materna no cubrirán los requerimientos nutricionales que tu pequeñito necesita para crecer sano y desarrollar todo su potencial. Esto no quiere decir que tienes que dejar de lado la lactancia; al contrario, ésta aún le aportará elementos necesarios para un crecimiento óptimo.

El pediatra te indicará el momento adecuado para iniciarla, que generalmente es entre los 4 y 6 meses de edad. Esto se debe a que en dicha etapa casi no ha peligro de reflujo gastroesofágico y las funciones neurológicas necesarias para la alimentación quedan integradas.

Cuando comiences con el cambio, hazlo poco a poco, empieza con probaditas pequeñas y está atenta a los gustos y desagrados de tu hijo. Ten paciencia y no lo presiones. Recuerda que la alimentación de los niños varía con cada etapa del desarrollo y lo mejor es que en cada una introduzcas distintos productos.

En este proceso, en ocasiones la dieta se desequilibra y se presenta un déficit de nutrientes importantes. Uno de ellos es la vitamina D, la cual es esencial en la regulación del metabolismo del calcio y del fósforo, manteniendo la salud ósea, y en el caso de los niños estimulando y facilitando una adecuada aposición de calcio en los huesos durante el desarrollo. También se ha observado que tiene un importante efecto positivo sobre el desarrollo motor.

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