Enuresis infantil

La enuresis es la micción de forma involuntaria o intencionada, sin que exista ninguna enfermedad previa que lo justifique. Puede ocurrir a cualquier hora del día, aunque es más frecuente durante la noche. Se trata de una afección común que afecta alrededor del 15% de los niños entre 5 y 6 años de edad.

Cuando las niñas tienen 5 años y los niños tienen 6 años ya deberían controlar la micción y es por eso que a esta edad la enuresis se considera un problema.

Es importante realizar un diagnóstico precoz y comenzar el tratamiento lo antes posible. Algunos padres no consultan este tema con el pediatra y esto puede afectar a la vida social del niño.

La mayoría de los niños se recuperan siguiendo el tratamiento adecuado para cada caso, aunque pueden pasar semanas e incluso meses hasta que dicho tratamiento comience a funcionar.

Tratamientos no farmacológicos

El niño puede anotar en un calendario las noches secas y las húmedas, de manera, que podrá ir viendo sus progresos. Se puede incentivar al pequeño cuando se noten mejorías.

Y otro de los tratamientos más usados son las alarmas. Estas consisten en un detector de humedad que está en contacto con el niño y conectado a un dispositivo que emite una señal. De esta manera, cuando el niño comienza a orinar durante la noche la alarma suena y hace que se despierte y pueda ir al baño.

La alarma es eficaz en el 60-70% de los casos, incluso más efectivas que el tratamiento con fármacos como la desmopresina o los tricíclicos.

Tratamientos farmacológicos

• Imipramina y otros antidepresivos tricíclicos: Afectan a las características del sueño y tienen un probable efecto antidiurético. Son eficaces en el 50% de los casos.
• Desmopresina: Actúa reduciendo la cantidad de orina durante la noche y tiene una eficacia de entre el 40 y el 80%, pero con una tasa de recaídas alta.
• Oxibutinina: Aumenta la capacidad vesical.

El papel de los padres es fundamental en el tratamiento y el diagnóstico de la enuresis. Por ello, hay ciertas medidas que puedes tomar para contribuir en el tratamiento y solucionar el problema.

1. Hay que explicarle al niño que no se debe mojar la cama y que debe hacer un esfuerzo por controlar la orina.
2. No debes enfadarte o castigarle cuando se orine en la cama, esto solo puede conseguir el efecto contrario. El niño necesita tiempo para aprender y animarlo es la mejor manera de ayudarlo para solucionar el problema.
3. Debe orinar cada noche antes de irse a la cama.
4. No debes despertarlo a media noche para que vaya al baño. De esta manera, el niño no aprenderá a levantarse solo cuando tenga ganas de orinar.
5. Es aconsejable que el propio niño cambie las sábanas y su pijama cuando se moja, no como castigo, sino para que se dé cuenta de las consecuencias del problema.

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