¿El humo de tabaco afecta en el embarazo?

Realmente, pueden originarse malformaciones y mayor vulnerabilidad ante ciertas enfermedades en el niño que está a punto de nacer

Muchas mujeres fumadoras no pueden dejar la adicción durante el embarazo.

Hay un mito que dice que hasta cinco cigarrillos diarios no provocan riesgos reales; se trata, incluso, de un error muy común avalado en ocasiones por los mismos obstetras.

El sustento de este mito es la creencia de que los síntomas de abstinencia serán peores que el daño del monóxido de carbono.

Por otra parte, si una embarazada vive entre fumadores, también puede ver afectada la salud propia y la del feto.

El conocimiento sobre cómo afecta el humo del tabaco al feto es necesario para tomar consciencia y revertir un daño que influye en todo el período perinatal del futuro bebé.

Los riesgos de fumar durante el embarazo incluyen una mayor propensión a padecer malformaciones gestacionales.

También se está privando al futuro bebé de gran parte de la protección propia de los niños contra diversas infecciones.

La vulnerabilidad a la que se expone al feto alcanza los primeros meses de nacido, cuando las probabilidades de muerte súbita aumentarán para él.

Por otra parte, se cree que el humo del cigarrillo altera el ADN del feto, lo que provoca trastornos como la infertilidad en su infancia y vida adulta.

¿Cómo afecta el humo del tabaco al feto?

Concretamente, los cigarrillos introducen al cuerpo materno más de seis mil toxinas diferentes.

Pese a esto, son muchas las embarazadas que fuman o se exponen diariamente al humo del tabaco.

Al hacerlo tanto de manera directa como indirecta, el principal riesgo del humo es la disminución de la circulación sanguínea en torno a la placenta.

La bajada del flujo sanguíneo en la madre implica que el feto recibe alimentos de menor calidad y en menor medida; esta disminución en la calidad de vida del feto se verá claramente reflejada al nacer.

Por este motivo esencial, los pequeños estarán más vulnerables a enfermedades como la otitis, bronquitis, infecciones respiratorias severas y neumonía.

Otro riesgo para los pequeños es que pueden desarrollar malformaciones congénitas como el paladar hendido o el labio leporino, y también afecciones cardíacas; además, está la posibilidad de que sufran trastornos de déficit de atención o hiperactividad.

Si la madre fumaba mucho, su hijo podría presentar enojos e irritaciones anímicas constantes.

Consecuencias principales sobre el feto

En resumen, estas serían las principales consecuencias de cómo afecta el humo del tabaco al feto:

Reduce la circulación sanguínea en la placenta.

El riesgo de enfermedades respiratorias al nacer.

Probabilidad de malformaciones.

Riesgo de trastornos psicológicos: irritabilidad, poca memoria.

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