Consejos para que tu hijo no sea violento

A veces, los adultos pueden tener comportamientos violentos en el hogar, que los hijos luego repiten

Si quieres que tu hijo no sea violento, entonces sigue estos sencillos pasos.

No aplaudas su comportamiento agresivo

Algunos padres se ríen con las groserías que dicen sus niños, sobre todo cuando son menores a 5 años, pues les parece algo gracioso, propio de la edad.

Sin embargo, esa reacción sólo alienta a los niños a repetir su comportamiento, pues entiende que los adultos lo aceptan.

Como madre debes poner un freno a este tipo de agresividad en tu hijo, pues podría repetirlo fuera de la casa, en la escuela, en casa de amigos o familiares.

Va más allá de no alentar el comportamiento agresivo solo por una cuestión de no quedar mal como madre o para no pasar vergüenza delante de otros adultos, sino que se trata de enseñarle a tu niño las normas sobre cómo comportarse en la sociedad.

Enséñale a canalizar la ira

La violencia en los niños puede desencadenar actos de bullying o pelas entre hermanos, por eso, es muy importante que le inculques a tu hijo herramientas para saber canalizar su ira, enojo, enfado y frustración.

Por ejemplo, si tu hijo está muy enojado será mejor que vaya a su habitación y medite por qué está enojado.

Si tienes un hijo en edad preescolar puedes implementar técnicas como inflar un globo o hacer un poco de ejercicio. Lo importante es que le enseñes a canalizar su enfado sin agredir a los demás.

Hazlo ponerse en el lugar de otro

Algunos niños que no saben canalizar los sentimientos negativos tienden a morder, patear, gritar o golpear objetos y personas, por eso es importante que aprenda a canalizar su ira, y también a ponerse en el lugar del otro.

Por ejemplo, durante una pelea entre hermanos, si tu hijo lanzara patadas, tienes que separarlo y hacerle razonar cómo se sentiría él si lo golpearán, y explicarle que eso mismo es lo que siente la persona a la que agrede.

Si consideras que tu hijo es violento, no pienses que necesariamente es un niño malo.

Los niños actúan por impulso, y muchas veces reaccionan como aprendieron en casa o en la televisión.

Es por eso que no puede decirse que un niño violento es igual a un niño malo.

Enséñale a tu hijo a controlar sus emociones, de esta manera no recurrirá a la violencia como una forma de expresar sus sentimientos negativos.

Tú eres la principal formadora de una nueva generación de niños sin violencia.

Leave a Comment

Comparte en tus Redes Sociales:
Facebook
Twitter
Instagram