Beneficios de la educación musical

La educación musical tiene múltiples beneficios para los niños. No es necesario que tenga grandes habilidades musicales para tocar un instrumento o pueda llegar a cantar en diferentes tonos, la música mejora algunas habilidades necesarias en otras áreas como las matemáticas o el lenguaje.

Mucho más que música

Algunas investigaciones han encontrado que el aprendizaje de la música facilita el aprendizaje de otras materias y mejora las habilidades que los niños utilizan en otras áreas. “La experiencia que los niños tienen con la música, cantando, escuchando o moviéndose, tiene un gran beneficio a medida que su aprendizaje se vuelve más formal”, así afirma Mary Luehrisen, directora ejecutiva de la NAMN, una fundación sin ánimo de lucro que promueve los beneficios de hacer música.
Hacer música implica algo más que la voz o las manos y dedos tocando un instrumento, cuando un niño hace música tiene que poner en práctica múltiples habilidades a la vez. Por ejemplo, tiene que escuchar, observar y mover varios músculos.

Desarrollo del lenguaje

Hay que destacar el beneficio de la música en el desarrollo del lenguaje. Ya que cuando nos fijamos en niños de entre 2 y 9 años, podemos observar cómo se aprenden la letra de canciones, lo cual contribuye a aumentar su vocabulario y a mejorar su pronunciación.
Estas capacidades innatas deben reforzarse y practicarse, y nada mejor como la música para ello. Por eso, es normal que en los primeros cursos escolares o en la guardería, la música sea una parte esencial del aprendizaje de nuevos conocimientos.
El efecto de la educación musical en el desarrollo del lenguaje se puede observar en el cerebro. Algunos estudios recientes, han concluido que la formación musical hace que se desarrolle el lado izquierdo del cerebro, la cual está involucrada en el procesamiento del lenguaje.

Aumento del coeficiente intelectual (CI)

Un estudio realizado en la Universidad de Toronto y publicado en la revista “Psychological Science”, encontró un pequeño aumento del Coeficiente intelectual en los niños de 6 años de edad que recibieron clases semanales de canto y piano.
Un grupo de niños de 6 años acudieron a clases de canto y piano durante nueve meses. Otro grupo a clases de arte dramático, con el fin de detectar si la exposición a las artes en general tenía efecto en el aumento del CI. Y por último, un tercer grupo no recibió ninguna clase.
Los niños que recibieron clases de música durante el curso escolar aumentaron su coeficiente intelectual una media de 3 puntos más que el resto de grupos. El grupo de niños que acudió a clases de arte dramático no tuvo el mismo aumento en el CI, pero estos niños si mejoraron su comportamiento social, algo que no sucedió en los niños que asistieron a clases de piano y canto.

El cerebro trabaja de forma intensa

Las investigaciones indican que el cerebro de un músico funciona de forma diferente al de las personas que no son músico.
El Dr. Eric Rasmussen, presidente del Departamento de música de la primera infancia de la Universidad de Johns Hopkins, dice que “Las investigaciones indican que existe un mayor crecimiento de actividad neuronal en los niños que participan en clases de música que en aquellos que no reciben formación musical”.

Habilidades espacio-temporales

Algunos estudios también han encontrado una relación causal entre la música y la inteligencia espacial. Lo que significa que la comprensión de la música puede ayudar a los niños a visualizar varios elementos que deben ir juntos, como lo harían en la resolución de un problema de matemáticas.
Según Pruett, “Tenemos datos que revelan que una educación musical mejora notablemente las habilidades espacio-temporales en los niños a lo largo del tiempo”.
Estas habilidades son útiles a la hora de resolver problemas que requieren múltiples pasos para resolverse, tales como los que se encuentran en áreas como arquitectura, matemáticas, arte, juegos y especialmente, trabajo con computadoras.

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